Los dos locales para albergar a bomberos y policías con que cuenta este poblado de aproximadamente cinco mil habitantes, perteneciente al municipio de Esperanza de la provincia Valverde son prestados desde hace aproximadamente15 años.
El distrito municipal de Jicomé enfrenta un severo abandono institucional al contar con un cuartel policial de un solo agente y bomberos sin uniformes.
Por lo tanto, la precaria situación afecta a unos cinco mil habitantes que llevan más de quince años utilizando locales prestados para sus instituciones.
Sin duda, el cuerpo de bomberos apenas dispone de tres uniformes, sueldos retrasados y una vieja casona en ruinas que carece de área para dormitorios.
En consecuencia, los residentes exigen la rápida intervención de las autoridades gubernamentales para dotar de instalaciones dignas y equipamiento adecuado a la comunidad.
Deficiencias operativas y precariedad institucional
- Por consiguiente, la falta de mobiliario básico y las malas condiciones del único camión de bomberos dificultan la atención efectiva ante posibles emergencias locales.
- Asimismo, las inclemencias del tiempo obligan al agente policial en servicio a abandonar las instalaciones debido al deterioro físico del inmueble prestado.
- Es decir, la elevada productividad agrícola del poblado en el cultivo de arroz contrasta fuertemente con la falta de inversión pública estatal.
- Además, los municipios de Jánico y Baitoa en Santiago atraviesan crisis similares por la carencia histórica de cuarteles propios para sus cuerpos bomberiles.
Inversión pública y seguridad ciudadana
Obviamente, dotar de infraestructura moderna y equipamiento a los cuerpos de seguridad resulta totalmente indispensable para garantizar el bienestar y la tranquilidad comunitaria.
Por lo tanto, los líderes comunitarios de la región del Cibao continuarán impulsando reclamos sociales hasta lograr una respuesta concreta de las instituciones responsables.
