República Dominicana será sede de diálogos regionales para analizar el valor económico del agua
Inversión, pérdidas altas y presión sobre el gasto público obligan a incluir ese tema dentro del debate económico
El manejo del agua en República Dominicana se ha movido al terreno de las finanzas públicas porque cada litro producido implica un costo muy alto.
Detrás del suministro existe un proceso complejo de captación, tratamiento y mantenimiento de redes que recae directamente sobre el presupuesto general del Estado dominicano.
Una parte importante del volumen de agua no se factura ni se aprovecha debido a las fugas constantes o las conexiones ilegales en sectores vulnerables.
El país será sede de los Diálogos Regionales del Agua en mayo de dos mil veintiséis para replantear el papel del recurso hídrico actualmente.
La cita reunirá a diversas autoridades nacionales y técnicos internacionales con la meta de considerar el agua como un activo estratégico para el desarrollo nacional.
El encuentro permitirá discutir cómo se financia e integra el recurso en sectores clave como la agricultura, el turismo, la energía y la construcción civil.
La agenda oficial incluye una mesa interministerial y espacios técnicos sobre economía circular, biodiversidad y el uso productivo del agua en la región caribeña.
La Cepal advierte que existen limitaciones para estructurar inversiones eficientes, por lo que se discutirán nuevos instrumentos como los bonos verdes y financiamiento mixto.
América Latina dispone de un tercio de los recursos hídricos mundiales, pero convive con pérdidas elevadas y debilidades persistentes en su gestión administrativa total.
En República Dominicana el desperdicio de agua se sitúa en torno al cincuenta y cinco por ciento, limitando la capacidad de reinversión en nuevas infraestructuras.
El gobierno ha incrementado significativamente la inversión hídrica desde el año dos mil veinte, priorizando la construcción de acueductos y modernas plantas de tratamiento especializado.
Inapa ejecutó en el pasado año dos mil veinticinco una inversión superior a los diez mil millones de pesos para mejorar el servicio de saneamiento.
En el Gran Santo Domingo, la producción promedio se mantuvo en cuatrocientos treinta y seis millones de galones diarios para abastecer a toda la población.
La recuperación del Acueducto Oriental permitió incorporar nuevos caudales que benefician actualmente a casi dos millones de personas en la zona este y norte.
Se trabaja en la rehabilitación total de los sistemas existentes con la meta de superar pronto los quinientos millones de galones diarios de agua potable.
