La Asociación de Dueños de Tiendas del Centro Histórico de Santiago (ASCESENSA) denunció que numerosos comercios de la calle Del Sol continúan afectados por los retrasos en la intervención de esta vía, considerada la principal arteria comercial de la ciudad.
Los empresarios advirtieron que la prolongada ejecución de los trabajos ha generado pérdidas económicas y dificultades operativas para los negocios establecidos en la zona. José Octavio Reynoso, presidente de ASCESENSA, llamó a las autoridades a instalar una mesa de diálogo antes de iniciar la segunda etapa del proyecto.
Reynoso cuestionó la forma en que se han desarrollado las labores de reconstrucción y reiteró que no deben abrirse nuevos tramos sin concluir los que ya están intervenidos. Aseguró que la falta de planificación ha provocado retrasos que afectan directamente al comercio del centro histórico.
El dirigente empresarial explicó que, una vez finalizada la parte actualmente en ejecución, las autoridades deben reunirse con los sectores involucrados para definir un cronograma claro y consensuado sobre la continuidad de la obra.
Cuestionamientos a la ejecución
“El centro histórico no es un camino vecinal; es la arteria comercial más importante que tiene Santiago. Por eso, cuando se realizan trabajos de esta magnitud, deben hacerse con planificación y en coordinación con quienes desarrollan sus actividades económicas en la zona”, expresó Reynoso.
Aunque reconoció los esfuerzos del nuevo ministro de Vivienda, Hábitat y Edificaciones, Víctor “Ito” Bisonó, para impulsar la terminación del proyecto, aclaró que el funcionario no es responsable de los inconvenientes que han enfrentado los comerciantes durante el proceso.
Reynoso también señaló que persisten dudas sobre la capacidad de la empresa constructora encargada de la obra, por lo que el sector comercial exige el cumplimiento estricto de los cronogramas establecidos.
Piden apoyo al comercio afectado
El presidente de ASCESENSA planteó que el Estado debe considerar mecanismos de apoyo para los negocios del centro histórico, debido a las pérdidas acumuladas durante la intervención.
“Nosotros apoyamos el desarrollo de Santiago, pero las obras deben hacerse con planificación y acuerdos. No se pueden seguir abriendo calles a espaldas de los comerciantes”, concluyó.
