Santiago.- Las condiciones de hacinamiento y la escasez de insumos en la cárcel preventiva del Palacio de Justicia Federico Álvarez continúan generando una gran preocupación nacional.
Juristas consultados denunciaron que el espacio, destinado para presos preventivos, opera por encima de su capacidad, obligando incluso al traslado de algunos detenidos hacia destacamentos policiales.
Juristas denunciaron que el espacio destinado para presos preventivos opera por encima de su capacidad obligando al traslado de algunos detenidos hacia diversos destacamentos.
Esta área está concebida para el albergue de no más de sesenta internos pero según las declaraciones esta cifra ha sido sobrepasada actualmente.
Una abogada explicó que solo hay setenta colchones disponibles cuestionando dónde van a dormir los otros privados de libertad que permanecen en el lugar.
Peligro.
Los internos ya enfrentan problemas de hacinamiento y falta de higiene, lo que pone en riesgo la salud.Preocupación.
Estas condiciones han sido motivo de preocupación constante, debido a que los internos deben permanecer en espacios reducidos mientras se les conoce su situación judicial. Esto provoca que en ocasiones se generen dificultades en la organización interna del centro y en el manejo de los detenidos.
Muchos internos permanecen en condiciones inadecuadas con poca ventilación y sin espacios suficientes para descansar o realizar sus necesidades básicas de forma digna.
Los profesionales consideran que la situación actual representa una violación a los derechos fundamentales de los internos que deben comer donde también defecan.
El retraso en los traslados de personas con medidas de coerción contribuye al congestionamiento ya que algunos detenidos permanecen allí durante semanas o meses.
El abogado Rusell Aracena consideró que se trabaja con lo poco que se tiene ante la falta de insumos necesarios para la higiene básica.
Los internos no tienen las condiciones estructurales necesarias para contar con un espacio adecuado para bañarse o realizar sus necesidades fisiológicas con privacidad.
La abogada Brunilda Espinal indicó que la fiscalía debe verificar si hay cupo disponible antes de trasladar a cualquier nuevo apresado al recinto.
Informes del año dos mil veinticuatro reportaron una plaga de chinches y el fallecimiento de un privado de libertad por deficientes condiciones de salud.
La presencia de estos insectos agravó la situación sanitaria evidenciando las limitaciones operativas del médico asignado para atender a toda la población carcelaria.
El hacinamiento y la falta de higiene ponen en riesgo la salud de quienes esperan su situación judicial en espacios sumamente reducidos y peligrosos.
Esta realidad provoca dificultades constantes en la organización interna del centro y en el manejo de los detenidos durante sus procesos legales correspondientes.
Los abogados y representantes del sistema judicial advierten sobre la urgencia de mejorar el recinto conocido popularmente como La Carcelita en la ciudad.
