La diseñadora australiana Katie Perry ganó este miércoles en el Tribunal Superior de Australia su batalla legal contra la famosa estrella del pop estadounidense.
El alto tribunal determinó que la marca de la diseñadora registrada para su firma de ropa no vulnera la legislación sobre las marcas comerciales actuales.
La disputa comenzó originalmente en el año dos mil nueve cuando la artista estadounidense preparaba su gira musical por todo el territorio de Australia hoy.
La diseñadora alegó que la venta de productos promocionales de la cantante como ropa y calzado infringía directamente su marca registrada en el país oceánico.
El litigio judicial giró en torno al derecho de comercializar prendas de vestir bajo los nombres artísticos similares de las dos figuras públicas involucradas.
El tribunal concluyó que el uso de la marca por parte de la diseñadora no era engañoso ni susceptible de causar confusión en el mercado.
La máxima corte ordenó finalmente que todos los costes del largo proceso judicial fueran asumidos totalmente por la cantante estadounidense tras la sentencia emitida.
Este caso se ha convertido en uno de los litigios más conocidos sobre la colisión de marcas entre celebridades internacionales y empresas locales australianas.
En los últimos años se han registrado conflictos similares involucrando a otros artistas famosos que buscan proteger sus derechos de propiedad intelectual en el mundo.
