Autoridades revelan detalles del asesinato de joven dominicano
Las autoridades federales de Estados Unidos revelaron nuevos detalles sobre el trágico caso del joven dominicano Jeremy Ortega asesinado en la ciudad de Nueva York.
El hecho delictivo ocurrió específicamente en el mes de marzo del año pasado frente a la propia residencia de la víctima en El Bronx.
La investigación criminal indica que el homicidio fue el lamentable resultado de un plan elaborado de forma minuciosa durante varias semanas por delincuentes.
Imputados planificaron el robo de valiosas prendas de diamantes
De acuerdo con la acusación presentada por la Fiscalía Federal los presuntos delincuentes imputados habrían seguido muy de cerca todos los movimientos cotidianos.
Los dos atacantes tenían el claro propósito de despojar al joven dominicano de las valiosas prendas de joyería que este acostumbraba portar habitualmente.
Los investigadores norteamericanos sostienen firmemente que los sospechosos de este crimen utilizaron herramientas tecnológicas avanzadas para ejecutar con éxito su malvado plan.
Utilizaron rastreador GPS colocado debajo del vehículo de la víctima
La documentación judicial indica detalladamente que los imputados utilizaron un dispositivo de rastreo electrónico para vigilar los desplazamientos de la víctima por Manhattan.
El aparato rastreador fue colocado de manera clandestina debajo del automóvil del joven afectado mientras el vehículo permanecía estacionado frente a su propia vivienda.
Los astutos acusados observaron durante varios días seguidos toda la rutina de Ortega incluyendo sus visitas frecuentes a diferentes centros nocturnos de entretenimiento.
Coordinaron el ataque mortal para despojarlo de sus joyas
Con la información exacta obtenida mediante el seguimiento satelital los presuntos implicados coordinaron el ataque violento que terminó con la vida del dominicano.
Tras cometer el crimen en la vía pública la víctima fue despojada rápidamente de varias prendas de diamantes según el expediente de la Fiscalía.
Los familiares y amigos de la comunidad dominicana radicada en Nueva York han reclamado justicia desde el preciso momento en que ocurrió este hecho.
