Persisten los cortes de ruta tras siete semanas de protestas
Bolivia inició este sábado una nueva jornada marcada por 40 puntos de bloqueo en varias regiones del país, pese a la entrada en vigor del estado de excepción anunciado por el presidente Rodrigo Paz. La medida busca restablecer la circulación en las principales carreteras, afectadas por más de siete semanas de protestas encabezadas por sectores campesinos y grupos afines al exmandatario Evo Morales.
El Gobierno esperaba que el decreto redujera la presión social, pero los piquetes se mantienen activos, especialmente en La Paz y Cochabamba, donde operan organizaciones campesinas y cocaleras que exigen la renuncia del mandatario.
El Gobierno ordena operativos para liberar las carreteras
En un mensaje televisado y publicaciones en redes sociales, Paz afirmó que los bolivianos “no pueden seguir siendo rehenes de bloqueos que impiden trabajar, estudiar, recibir atención médica, abastecerse y llevar sustento a sus hogares”.
El decreto autoriza a la Policía y a las Fuerzas Armadas a ejecutar acciones para recuperar las rutas estratégicas, proteger infraestructura esencial y garantizar el abastecimiento de alimentos, combustible y medicamentos.
Aunque el Gobierno firmó un acuerdo con la Central Obrera Boliviana (COB) para “pacificar” el país, los sectores movilizados rechazaron el pacto y ratificaron su decisión de continuar con los bloqueos.
Los sectores movilizados desafían el estado de excepción
La Federación de Campesinos Túpac Katari en La Paz y los cocaleros del Chapare en Cochabamba mantienen su presencia en las carreteras. Ambos grupos desconocen el acuerdo con la COB y acusan al Gobierno de criminalizar la protesta.
Según el reporte de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), a las 07:00 de este sábado se registraban 39 a 40 puntos de bloqueo en cuatro departamentos, con mayor concentración en La Paz (18) y Cochabamba (15).
Paz denuncia un intento de desestabilización
El presidente aseguró que las protestas ya no responden a demandas sociales, sino a una “estrategia organizada de desestabilización contra la democracia”, señalando a estructuras políticas vinculadas al evismo.
Paz insistió en que el estado de excepción “no pretende quitar la normalidad, sino devolverla”, y reiteró que el Gobierno mantiene abiertas las puertas al diálogo “para quienes quieran conversar de buena fe”.
Panorama inmediato
En las próximas horas, se prevé que las fuerzas de seguridad inicien operativos de desbloqueo en los puntos más críticos del país. Sin embargo, los sectores movilizados han anunciado que masificarán las protestas, lo que anticipa una jornada tensa y decisiva para la estabilidad del Gobierno.
