Santiago, RD — 22 de julio de 2026. El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, elevó este martes la tensión tecnológica entre Washington y Pekín al advertir que el Gobierno de Donald Trump podría imponer sanciones económicas a empresas chinas que presuntamente han utilizado modelos de inteligencia artificial estadounidenses sin autorización mediante la técnica conocida como “destilación”.
Una investigación que apunta a “robo de propiedad intelectual”
Durante una entrevista con Fox Business, Bessent afirmó que el Tesoro investiga si compañías chinas han replicado capacidades de modelos avanzados de IA desarrollados en EE.UU. Según el funcionario, existen “marcas de agua” de modelos estadounidenses dentro de sistemas chinos, lo que podría indicar un uso indebido de tecnología protegida.
El secretario fue directo:
“Si vemos que modelos extranjeros están robando a nuestras grandes empresas, tenemos la capacidad de sancionarlos”, dijo Bessent.
La revisión oficial se realizará en los próximos días o semanas, mientras Washington recopila evidencia técnica para determinar si hubo violaciones de propiedad intelectual.
¿Qué es la destilación de modelos de IA?
La “destilación” es un proceso mediante el cual un modelo más pequeño aprende a imitar el comportamiento de otro más grande y avanzado utilizando sus respuestas. Aunque es una práctica común en la industria, se convierte en un problema cuando se emplean modelos ajenos sin permiso o se realizan consultas masivas para entrenar sistemas competidores.
Empresas estadounidenses han señalado a firmas chinas como DeepSeek, Moonshot AI y MiniMax, acusadas por Anthropic de utilizar destilación ilícita para replicar capacidades de sus modelos.
China avanza en la carrera por la IA
Las advertencias de Washington llegan en un momento en que China acelera su desarrollo de modelos competitivos. Moonshot AI presentó recientemente Kimi K3, un sistema que, según la empresa, supera en algunas pruebas a modelos de OpenAI y Anthropic, lo que ha intensificado la rivalidad tecnológica entre ambas potencias.
Un conflicto que se extiende al terreno diplomático
La amenaza de sanciones surge mientras Estados Unidos y China preparan su primer diálogo oficial sobre inteligencia artificial, previsto para septiembre, antes de la visita del presidente chino Xi Jinping a Washington. Bessent liderará la delegación estadounidense en unas conversaciones que buscan establecer reglas mínimas de cooperación y seguridad en el uso de IA.
Lo que está en juego
La investigación podría derivar en sanciones, restricciones comerciales o limitaciones de acceso a tecnología estadounidense. Por ahora, el Gobierno de Trump no ha presentado pruebas públicas ni identificado formalmente a las empresas investigadas, pero la advertencia marca un nuevo capítulo en la guerra tecnológica entre las dos mayores economías del mundo.
