A ellos les gritamos: ¡Deténganse! ¡Es tiempo de paz! ¡Siéntense en mesas de diálogo y de mediación!
El papa León XIV exhortó este sábado a los gobernantes del mundo a contener toda exhibición de fuerza y a sentarse en mesas de diálogo.
Queridos hermanos y hermanas los gobernantes de las naciones tienen responsabilidades ineludibles a ellos les gritamos que es tiempo de paz en el mundo.
El pontífice urgió en la basílica de San Pedro a no planear el rearme ni deliberar acciones de muerte durante este acto por la paz.
La vigilia congregó a numerosos fieles clérigos y miembros de la Curia para rezar por la paz con la mente puesta en todos los conflictos.
El llamamiento del primer papa estadounidense de la historia consistió en una advertencia general contra la locura de la guerra en esta hora dramática.
Estas palabras llegaron mientras las delegaciones de Washington e Irán empezaban una negociación directa en Pakistán para buscar una salida diplomática al conflicto bélico.
En su reflexión animó a no resignarse a un mundo violento haciendo alusiones a sus antecesores como Juan Pablo II y el papa Francisco.
El papa abogó por romper la cadena demoníaca del mal para crear un mundo en el que no existan drones ni venganzas ni lucro injusto.
Arremetió contra el delirio de omnipotencia que se vuelve cada vez más agresivo alertando que los equilibrios de la familia humana están gravemente desestabilizados.
León XIV criticó la práctica de la guerra en nombre de Dios y el advenimiento de un mundo que se llena de amenazas y enemigos.
Basta ya de la idolatría del dinero y de la exhibición de la fuerza pues la verdadera fuerza se manifiesta en el servicio la vida.
El pontífice confesó que recibe muchas cartas escritas por niños desde zonas de conflicto donde se percibe todo el horror y la inhumanidad actuales.
Aseguró que hay miles de millones de personas que anhelan la paz e instó a construirla cada día en los hogares escuelas y barrios.
Ofreció a la Iglesia como un gran pueblo al servicio de la reconciliación a pesar de que su rechazo bélico pueda costarle mucha incomprensión.
Durante el rito religioso representantes de todos los continentes encendieron las velas de la paz de san Francisco de Asís en el templo vaticano.
