El petróleo intermedio de Texas cerró ayer en 90.9 dólares por barril tras la exigencia de rendición incondicional de Irán por Donald Trump.
Los temores de un conflicto prolongado que afecte directamente al suministro global de energía provocaron un aumento significativo en los precios del crudo.
El WTI registró una subida del 12.21 % respecto al cierre anterior lo que representa un incremento neto de 9.89 dólares por barril.

En el acumulado de la semana el hidrocarburo avanzó un 35.63 % situándose como la mayor subida semanal registrada desde el año mil novecientos ochenta y tres.
El precio del petróleo terminó el viernes pasado en 67.02 dólares reflejando la fuerte volatilidad del mercado tras los ataques de Estados Unidos.
Las previsiones de que la guerra en Oriente Medio siga adelante han impulsado constantes incrementos en el costo de la energía a nivel mundial.
Esta tendencia alcista se compara con la inestabilidad registrada durante el año dos mil veinte debido a los efectos económicos de la pandemia global.
Los analistas monitorean de cerca la situación geopolítica actual ante el riesgo inminente de nuevas interrupciones en la producción y distribución de combustible hoy.
