Donald Trump anunció entrega de 30 a 50 millones de barriles de petróleo venezolano a Estados Unidos, reavivando debate energético y geopolítico internacional.
Con barril cotizado en US$56, volumen representa entre US$1,680 y US$2,800 millones, cifras modestas frente al consumo energético estadounidense.
Trump celebró acuerdo en Truth Social, destacando petróleo venezolano como palanca política más allá de su valor energético inmediato.
Casa Blanca explicó que administración venezolana autorizó liberación de hidrocarburos retenidos por bloqueo financiero, incluyendo buques incautados en Caribe.
Senador Marco Rubio presentó hoja de ruta petrolera para Venezuela, con fases de estabilización, recuperación económica y transición política supervisada.
Estados Unidos consume 20.25 millones de barriles diarios, por lo que 50 millones cubrirían apenas dos días de demanda nacional.
Rubio defendió cuarentena petrolera sobre Caracas, afirmando que Venezuela no puede vender crudo sin autorización estadounidense debido a sanciones.
Secretario de Energía Chris Wright aseguró que administración Trump controlará ventas de crudo venezolano y almacenará ingresos en cuentas estadounidenses.
Reserva Estratégica estadounidense rondaba 410 millones de barriles en 2025, equivalente a 20 días de consumo nacional actual.
Estados Unidos posee 46.4 mil millones de barriles en reservas probadas, mientras Venezuela lidera mundialmente con 303,806 millones.
Sanciones, falta de inversión y deterioro tecnológico mantienen bloqueado potencial petrolero venezolano, pese a sus gigantescas reservas probadas.
PDVSA confirmó negociaciones con Estados Unidos para venta de volúmenes de petróleo bajo esquema comercial transparente y legal.
Control estadounidense sobre petróleo venezolano permite influir en precios, alianzas regionales y negociaciones políticas futuras estratégicas.
Rubio condicionó acceso al petróleo venezolano a cambios políticos, destacando transición como fase final de hoja de ruta.
Los 30 a 50 millones de barriles funcionan como prueba piloto de esquema estadounidense de administración y supervisión internacional.
