Santiago, RD — Europa avanzó este viernes hacia la creación de un Tribunal Especial para el Crimen de Agresión contra Ucrania, una iniciativa que busca castigar los crímenes de guerra, cerrar vacíos legales en la justicia internacional y garantizar que los responsables —incluyendo altos mandos rusos— enfrenten consecuencias.
Un respaldo mayoritario dentro del Consejo de Europa
Durante la reunión anual del Comité de Ministros del Consejo de Europa, celebrada en Chisinau, Moldavia, 34 de los 46 Estados miembros, junto con la Unión Europea, expresaron su intención de sumarse al acuerdo que dará vida al tribunal. Países como España, Alemania, Francia, Italia y Reino Unido ya confirmaron su adhesión, mientras que naciones no europeas como Australia y Costa Rica también se unieron.
¿Qué hará este tribunal?
- Investigará, procesará y juzgará a los responsables de la agresión rusa.
- Llenará los vacíos de la Corte Penal Internacional, que no puede juzgar el crimen de agresión cuando el país agresor no es parte del Estatuto de Roma.
- Permitirá perseguir a altos cargos políticos y militares rusos, así como a colaboradores como el presidente bielorruso Aleksandr Lukashenko.
Ucrania celebra un “día histórico”
El ministro de Exteriores ucraniano, Andrí Sibiga, calificó la jornada como “histórica”, asegurando que el tribunal representa un punto de no retorno en la búsqueda de justicia. Sibiga afirmó que “Putin pasará a la historia como un criminal”, y subrayó que sin justicia no habrá una paz duradera.
Ataques recientes refuerzan el llamado a la justicia
El ministro denunció que 24 civiles, incluidos tres menores, murieron el jueves en Kiev durante el mayor ataque ruso con drones desde el inicio de la guerra. “No tenemos derecho a fallar”, advirtió.
Un proyecto con apoyo financiero y político
La Comisión Europea anunció una contribución inicial de 10 millones de euros para poner en marcha el tribunal, además de un millón adicional para la Comisión Internacional de Reclamaciones para Ucrania. El secretario general del Consejo de Europa, Alain Berset, afirmó que el tribunal representa “justicia y esperanza”, y que Europa debe demostrar que “la fuerza de la ley” prevalece sobre “la ley del más fuerte”.
Un precedente comparable a Núremberg
Varios líderes europeos compararon la iniciativa con los juicios de Núremberg, al considerar que este tribunal restaurará los cimientos morales de Europa y del orden internacional. El tribunal tendrá su sede en La Haya, reforzando su carácter internacional y su independencia.
