Los principales aliados de Estados Unidos en Europa se niegan a respaldar la ofensiva del presidente Donald Trump en el estrecho de Ormuz, pese a las exigencias directas de Washington para que envíen buques de guerra y colaboren en la operación militar. La respuesta ha sido un “rechazo global”, según analistas europeos, lo que evidencia el desgaste acumulado en las relaciones transatlánticas.
Europa marca límites a Washington
Trump esperaba que décadas de cooperación militar y garantías de seguridad se tradujeran en apoyo inmediato. Sin embargo, Reino Unido, Francia y Alemania han dejado claro que no participarán en una guerra que —afirman— no iniciaron ni aprobaron.
- Reino Unido se niega a “dejarse arrastrar” a un conflicto regional sin un plan claro.
- Francia condiciona cualquier escolta naval a una reducción significativa de los combates.
- Alemania insiste en que enviar más buques “no contribuirá a una solución diplomática”.
La jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, fue contundente: “Esta no es la guerra de Europa. No se nos consultó”.
Un desgaste que viene de lejos
La negativa europea refleja un cansancio acumulado. Desde su regreso a la Casa Blanca, Trump ha presionado a los aliados con amenazas arancelarias, disputas sobre Groenlandia y críticas a la participación europea en Afganistán. Ese historial, según diplomáticos, ha erosionado la “reserva de buena voluntad” hacia Washington.
Incluso líderes que habían cultivado cercanía con Trump, como el primer ministro británico Keir Starmer, ahora se distancian. Trump calificó al Reino Unido como “el Rolls-Royce de los aliados”, pero admitió estar “no contento” con su postura.
Riesgos y cálculos estratégicos
Los gobiernos europeos temen que una intervención militar sin coordinación con Irán desate un conflicto mayor. Francia ya movilizó su portaaviones Charles de Gaulle, pero solo contempla escoltas navales cuando disminuya la intensidad de la guerra.
Aun así, Trump mantiene palancas de presión:
- El flujo de petróleo y gas desde Oriente Medio afecta directamente a Europa.
- Los aliados dependen del apoyo estadounidense para sostener a Ucrania frente a Rusia.
- Resistir a Trump podría traer represalias comerciales o diplomáticas.
Una misión peligrosa
Expertos navales advierten que intentar desbloquear el estrecho de Ormuz sin el consentimiento de Irán sería altamente riesgoso. Francia trabaja en un posible operativo conjunto, pero solo después de que la guerra aérea disminuya y tras conversaciones directas con Teherán.
Trump elogió parcialmente la postura francesa, aunque criticó con dureza a otros aliados: “Los protegeremos, pero ellos no harán nada por nosotros en un momento de necesidad”, afirmó.
Un escenario incierto
Europa apuesta por la diplomacia y por evitar una escalada militar. Trump, por su parte, insiste en que Estados Unidos “no necesita a nadie”, aunque exige cooperación para enfrentar las consecuencias del conflicto que él e Israel iniciaron en Oriente Medio.
