El terremoto de magnitud siete punto cuatro sacudió gran parte de Colombia con su epicentro localizado en el departamento del Chocó.
Por lo tanto, las autoridades reportaron daños en infraestructuras urbanas, edificaciones colapsadas y múltiples heridos en distintas ciudades del territorio colombiano.
Sin duda, la profundidad intermedia del evento telúrico permitió que la sacudida sísmica fuera percibida en naciones vecinas como Panamá, Ecuador y Venezuela.
El Servicio Geológico Colombiano explicó que la sismicidad en el occidente del país responde a la dinámica natural de subducción de la Placa de Nazca. En este sector, la placa oceánica avanza bajo el continente a una velocidad de 55-60 milímetros por año, acumulando presión y energía que, eventualmente, se libera en forma de terremotos.
En consecuencia, los organismos de socorro activaron de inmediato los protocolos internacionales de alerta para evaluar y cuantificar los daños materiales ocasionados.

Dinámica tectónica e impacto geofísico
- Por consiguiente, la liberación de energía ocurrió dentro de la placa oceánica de Nazca durante su proceso de subducción bajo el continente suramericano.
- Asimismo, la profundidad del hipocentro facilitó que las ondas sísmicas recorrieran largas distancias geográficas con una pérdida mínima de fuerza.
- Es decir, la deshidratación de minerales en las profundidades generó rupturas frágiles que derivaron en la prolongada sacudida sentida por la población.
- Además, el evento registró réplicas importantes que mantuvieron en alerta constante a los departamentos del Eje Cafetero y la región del Pacífico.
Antecedentes y evaluación de riesgos
Obviamente, comprender los fenómenos de subducción profunda y actualizar las normas de construcción preventiva resulta totalmente indispensable para proteger la vida humana.
Por lo tanto, las instituciones científicas continuarán monitoreando la actividad de las placas tectónicas para mantener debidamente informada a toda la sociedad.
