Decenas de familias palestinas pasaron la madrugada de este viernes removiendo escombros y buscando pertenencias entre las ruinas de sus viviendas, luego de una serie de bombardeos israelíes que destruyeron bloques residenciales en Deir al‑Balah y el campo de refugiados de Maghazi, en el centro de la Franja de Gaza. Los ataques dejaron viviendas completamente colapsadas, grandes cráteres y a cientos de personas sin refugio, según reportes locales.
Familias regresan para recuperar lo poco que quedó
Testigos relataron que muchas familias, previamente desplazadas por enfrentamientos anteriores, regresaron a sus hogares destruidos para intentar rescatar ropa, documentos y objetos personales. En Maghazi, residentes informaron que entre 10 y 15 viviendas quedaron inhabitables, mientras que en Deir al‑Balah varias familias se reunieron alrededor de un enorme cráter dejado por los misiles.
“Perdimos lo poco que habíamos salvado”
Sobrevivientes dijeron que los ataques destruyeron incluso las pertenencias que habían logrado rescatar de bombardeos previos, dejándolos nuevamente sin nada.
Israel había ordenado evacuaciones, pero los daños fueron masivos
Residentes afirmaron que las fuerzas israelíes emitieron órdenes de evacuación antes de los ataques; sin embargo, los bombardeos afectaron bloques completos de viviendas, dejando a numerosas familias sin un lugar donde pasar la noche. Las imágenes muestran edificios colapsados, calles cubiertas de concreto y familias buscando entre los restos.
El ataque ocurre pese a un frágil alto el fuego
Los bombardeos se produjeron en medio de un alto el fuego frágil, que ha sido violado repetidamente en las últimas semanas. Organismos humanitarios advierten que miles de desplazados siguen sin acceso a alojamiento adecuado, mientras la destrucción acumulada dificulta cualquier intento de reconstrucción.
Gaza continúa en crisis humanitaria
Gran parte de la Franja permanece devastada tras meses de ofensiva, con infraestructuras básicas colapsadas y servicios esenciales al límite.
Comunidades esperan ayuda y estabilidad
Las familias afectadas pidieron asistencia urgente para obtener refugio, alimentos y materiales básicos. Organizaciones locales alertan que, sin un cese real de hostilidades, la situación seguirá deteriorándose y miles de personas continuarán viviendo entre ruinas.
