Al menos mil doscientas cuarenta y tres personas murieron en Haití debido a ataques con drones durante diversas operaciones realizadas entre marzo y enero.
Human Rights Watch denunció este martes que los ataques con drones cuadricópteros armados con explosivos ponen en grave riesgo a toda la población civil.
Entre las víctimas fatales figuran cuarenta y tres adultos y diecisiete menores de edad que no pertenecían a ningún grupo criminal de la zona.
La organización documentó que estos ataques parecen ser ejecuciones extrajudiciales deliberadas llevadas a cabo en zonas urbanas densamente pobladas de la capital haitiana.
Juanita Goebertus instó a las autoridades haitianas a controlar urgentemente a las fuerzas de seguridad y a los contratistas privados involucrados en estas acciones.
La ONU atribuyó estas operaciones aéreas a un grupo especializado creado por el primer ministro Alix Didier Fils-Aimé con apoyo de empresas privadas.
La Policía Judicial de Haití investiga actualmente a personas presuntamente involucradas en el tráfico de drones a través de la frontera con República Dominicana.
Human Rights Watch recomendó suspender el apoyo operativo a las fuerzas haitianas hasta establecer salvaguardias adecuadas para prevenir más asesinatos ilegales de civiles.
