Teherán endurece su postura en medio de negociaciones estancadas
Irán advirtió este domingo que no aprobará ningún acuerdo con Estados Unidos mientras no exista la garantía de que se respetarán todos los derechos del pueblo iraní, una condición que vuelve a tensar el proceso diplomático para poner fin a la guerra en Oriente Medio. El principal negociador, Mohamad Baqer Qalibaf, afirmó que Teherán no confía en las palabras ni en las promesas de Washington y que solo aceptará compromisos basados en resultados tangibles.
Las exigencias centrales de Irán
Garantías políticas y jurídicas verificables
Qalibaf sostuvo que los avances obtenidos por Irán en el terreno deben traducirse en beneficios políticos y jurídicos, y que ningún pacto será aprobado sin pruebas claras de que Washington cumplirá lo acordado.
Desbloqueo de activos y reconocimiento de derechos
Teherán reclama el desbloqueo de 12,000 millones de dólares en activos congelados y la inclusión de Líbano en un acuerdo regional más amplio. Además, insiste en su derecho a enriquecer uranio con fines pacíficos.
Reapertura del estrecho de Ormuz
Irán mantiene como prioridad la reapertura del estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el comercio global de petróleo y gas, actualmente afectada por la guerra y las tensiones militares.
La postura de Estados Unidos
El presidente Donald Trump declaró que no tiene prisa por firmar un acuerdo y que solo aceptará un pacto que garantice que Irán no desarrollará armas nucleares. Trump advirtió que, si no obtiene las condiciones que considera necesarias, “terminará de otra manera”, dejando abierta la posibilidad de nuevas acciones militares.
Un proceso diplomático que avanza “lentamente”
Las negociaciones han estado marcadas por declaraciones duras, filtraciones sobre propuestas modificadas y episodios de violencia esporádica en la región. Aunque ambos países parecían acercarse a un acuerdo, las diferencias sobre el programa nuclear y las sanciones mantienen el diálogo en un punto crítico.
Escenario regional: tensión persistente
El conflicto, iniciado el 28 de febrero tras ataques de Israel y EE.UU. contra Irán, continúa generando inestabilidad en el Golfo. A pesar de la tregua del 8 de abril, se registran bombardeos aislados y episodios como el derribo de un dron estadounidense por parte de la Guardia Revolucionaria, según medios iraníes.
