Gaza. – Israel no reabrió este miércoles el cruce de Rafah, que conecta la Franja de Gaza con Egipto, a pesar de haber anunciado que retomaría sus operaciones hoy. El organismo israelí Cogat informó que el tránsito de personas se reanudará mañana jueves, en coordinación con las autoridades egipcias.
Un portavoz del Cogat confirmó a EFE que el paso fronterizo abrirá el jueves, contradiciendo el anuncio realizado tres días antes. La decisión mantiene paralizados los traslados médicos y el retorno de gazatíes que buscan reencontrarse con sus familias.
Falta de coordinación con la OMS retrasa evacuaciones médicas
La Sociedad de la Media Luna Roja Palestina en Gaza explicó que Israel no solicitó a la Organización Mundial de la Salud (OMS) las listas de pacientes que debían cruzar hoy para recibir atención médica en el extranjero. Sin esa verificación, el paso no puede operar.
El cruce permanece cerrado desde el 28 de febrero, coincidiendo con la escalada militar entre Israel e Irán. Desde entonces, cientos de enfermos han quedado sin posibilidad de salir para recibir tratamientos urgentes.
Controles adicionales y denuncias de abusos
El tránsito de personas seguirá bajo coordinación de Egipto, con autorización de seguridad israelí y supervisión de la misión de la Unión Europea. Además, el Ejército israelí realiza controles adicionales en el puesto militar de Regavim, donde varios gazatíes denunciaron interrogatorios prolongados y malos tratos durante su regreso a la Franja.
Recorrer los 15 kilómetros entre Rafah y el Hospital Naser, en Jan Yunis, puede tomar horas debido a múltiples inspecciones, incluidas las de una milicia local, según testigos.
Salidas antes del cierre y necesidad urgente de atención médica
Antes del cierre más reciente, Israel permitía la salida diaria de unos 13 pacientes y heridos, según datos de la OMS. Sumando acompañantes, más de 30 personas cruzaban a diario en febrero, aunque las autoridades gazatíes esperaban un flujo mayor.
La OMS advierte que en Gaza hay más de 18.500 pacientes, incluidos 4.500 niños, que necesitan tratamientos no disponibles en los pocos hospitales aún operativos.
