viernes, julio 24

El Kremlin afirmó este viernes que espera recibir nuevas propuestas de paz por parte de Estados Unidos, luego de que los compromisos alcanzados en la cumbre de Anchorage —celebrada hace un año entre Donald Trump y Vladímir Putin— fueran considerados inaceptables para Ucrania.

El portavoz presidencial, Dmitri Peskov, aseguró que Rusia mantiene su disposición a discutir alternativas que permitan avanzar hacia un arreglo del conflicto en Ucrania. “Seguimos abiertos a las propuestas y a las discusiones, siempre que sean aceptables para nosotros”, declaró Peskov a la televisión pública rusa.

El funcionario destacó que la administración estadounidense, encabezada por Trump, “es sincera en su deseo de formular una variante aceptable para todos”, aunque reconoció que el escenario actual es complejo y sin perspectivas claras de paz.

Washington admite que se necesitan “nuevas ideas”

El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, reconoció que la mediación estadounidense no ha sido productiva desde la llegada de Trump al poder en 2025. Tras reunirse en Manila con el ministro ruso Serguéi Lavrov, Rubio afirmó que el conflicto exige nuevas ideas y que Washington busca una propuesta que pueda ser aceptada por ambas partes.

Lavrov, por su parte, responsabilizó a Estados Unidos por el fracaso de los acuerdos de Anchorage y aseguró que Washington no logró convencer a Kiev para aceptar los compromisos discutidos en Alaska.

Ucrania rechaza los compromisos de Anchorage

Según Moscú, la Casa Blanca había presentado una propuesta que Rusia aceptó, pero Ucrania la rechazó de inmediato. La prensa internacional reportó que el acuerdo contemplaba que Rusia cesaría los combates si Ucrania abandonaba voluntariamente la región del Donbás, algo que Kiev calificó como inaceptable.

Lavrov recordó que el ministro ucraniano Andrí Sibiga afirmó que “enterraron los acuerdos de Anchorage”, reforzando la postura de Kiev de no ceder territorio.

Rusia critica el “dualismo” de EE.UU.

Peskov también señaló que Moscú no puede ignorar que Estados Unidos continúa enviando armamento a Ucrania, lo que calificó como un “dualismo” en la política de Washington: por un lado, impulsa negociaciones; por el otro, fortalece militarmente a Kiev.

Lavrov añadió que el suministro masivo de armas y drones —incluyendo apoyo de inteligencia y la red satelital Starlink— permite a Ucrania atacar objetivos civiles dentro de Rusia, lo que, según él, dificulta cualquier avance diplomático.

Un proceso de paz sin rumbo claro

A pesar de las tensiones, el Kremlin insiste en que sus intereses coinciden con la voluntad estadounidense de “contribuir a un arreglo pacífico”. Sin embargo, Moscú advierte que, ante la falta de perspectivas reales de paz, está dispuesto a “ir hasta el final” en lo que denomina su “operación militar especial”.

Mientras tanto, Washington y Moscú continúan intercambiando acusaciones sobre quién falló en Anchorage, mientras Ucrania mantiene su postura firme de no aceptar concesiones territoriales.

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