Los cuatro astronautas de la misión Artemis II amerizaron el viernes frente a la costa de California culminando una prueba lunar perfecta para la NASA.
“Houston, aquí Integrity (apodo de la nave, ndlr). Los recibimos fuerte y claro”, anunció el comandante Wiseman tras superar la fase más peligrosa de la entrada en la atmósfera, a más de 38.000 kilómetros por horas.
El comandante Wiseman anunció que la tripulación se encontraba estable tras superar la fase más peligrosa de la entrada en la atmósfera terrestre a gran velocidad.
Tras un breve apagón de comunicaciones durante el crucial reingreso la voz del comandante infundió alivio al confirmar el contacto con el centro de Houston.
Los estadounidenses Reid Wiseman Christina Koch Victor Glover y el canadiense Jeremy Hansen se aventuraron más lejos en el espacio que ningún otro ser humano.
La cápsula Orion regresó con cientos de gigabytes de datos del primer viaje lunar tripulado desde la última misión del programa Apolo en el año mil.
El lunes pasado capturaron imágenes en alta definición de la Tierra asomando detrás de la Luna mientras viajaban por la cara oculta del satélite natural.
La cápsula realizó un amerizaje suave en el océano Pacífico frente a San Diego gracias a enormes paracaídas exactamente como lo había planeado la agencia.
La Armada de Estados Unidos rescató la nave siguiendo un protocolo tradicional que no ha cambiado desde la histórica misión de Neil Armstrong hace décadas.
Este regreso exitoso representa un alivio para las familias y un triunfo innegable para la NASA tras años de retrasos y millonarias inversiones estatales hoy.
El administrador de la NASA Jared Isaacman calificó el viaje como una misión perfecta y aseguró que pronto comenzarán a construir una base en la Luna.
Donald Trump felicitó a la tripulación mediante sus redes sociales y expresó su deseo de verlos pronto en la Casa Blanca tras este gran logro.
El escudo térmico de la nave resistió temperaturas extremas de dos mil setecientos grados generados por la fricción con la atmósfera durante el descenso final.
