Al menos 4.297 personas han muerto y 12.196 han resultado heridas desde el inicio de la ofensiva israelí en el Líbano el pasado 2 de marzo, según el último balance del Centro de Operaciones de Emergencia del Ministerio de Salud libanés. La cifra se acerca ya a los 4.300 fallecidos, mientras los equipos de rescate continúan recuperando cuerpos entre los escombros en las zonas más castigadas.
Ataques continúan pese al acuerdo marco firmado en junio
Bombardeos y ataques aéreos en localidades del sur
La Agencia Nacional de Noticias (ANN) informó que el Ejército israelí lanzó bombas sónicas contra las ciudades de Nabatieh al Fawqa y Yater, además de ejecutar ataques aéreos nocturnos contra viviendas en Beit Yahoun y Hadatha. Estas acciones se produjeron apenas días después de la firma del acuerdo marco del 26 de junio, que buscaba reducir la violencia en la frontera.
Infraestructura civil bajo fuego
La ANN también denunció que tropas israelíes destruyeron carreteras, talaron árboles y abrieron fuego contra el vehículo de un civil en las inmediaciones de Naqoura, sin que se registraran víctimas. Además, se reportaron nuevos ataques de artillería contra varias localidades meridionales.
Rescate entre escombros y balance en aumento
Reducción de bombardeos facilita recuperación de cuerpos
Aunque algunos ataques han disminuido en intensidad, las autoridades libanesas señalaron que esta reducción permitió a los equipos de rescate recuperar cadáveres en zonas previamente inaccesibles. Esto explica el aumento en la cifra de fallecidos, mientras el número de heridos se mantiene estable.
Desplazamiento masivo y retorno parcial de civiles
Más de un millón de desplazados desde marzo
La guerra entre Israel y Hezbolá provocó el desplazamiento de más de un millón de personas en el Líbano. Sin embargo, la ministra de Asuntos Sociales, Hanin al Sayed, afirmó que cerca de 400.000 personas —el 40 % de los desplazados— han regresado a sus hogares en las últimas semanas.
Diplomacia en marcha, pero la violencia no cede
Acuerdo marco busca “paz y seguridad duraderas”
Israel y el Líbano firmaron el pasado viernes un acuerdo que establece una hoja de ruta para avanzar hacia una paz duradera, según el Departamento de Estado de EE.UU. No obstante, los ataques continúan y ponen en duda la efectividad del pacto.
La cifra de muertos en el Líbano continúa aumentando mientras Israel mantiene sus operaciones militares en el sur del país. Aunque existe un acuerdo marco para reducir la violencia, los ataques persisten y la situación humanitaria sigue siendo crítica, con miles de heridos, desplazados y daños severos en infraestructura civil.
