La reanudación del diálogo entre Estados Unidos e Irán volvió a quedar en el aire este domingo, después de que el presidente estadounidense Donald Trump cancelara el viaje de sus enviados a Islamabad, donde se esperaba retomar las conversaciones bajo mediación de Pakistán.
Pakistán intenta sostener la mediación pese al revés diplomático
La capital pakistaní se preparaba para recibir nuevamente al canciller iraní Abás Araqchi, quien concluyó una ronda de reuniones con el jefe del ejército Asim Munir y otras autoridades clave. Estas conversaciones buscaban mantener vivo el canal diplomático abierto hace dos semanas, tras la entrada en vigor de un alto el fuego en la región.
Sin embargo, la decisión de Trump de frenar el desplazamiento de Jared Kushner y del enviado especial Steve Witkoff alteró el proceso. El mandatario argumentó que un viaje de “15 o 16 horas” era innecesario para un diálogo que, según él, podría realizarse por teléfono.
Washington cuestiona la postura iraní y deja el diálogo en pausa
Trump afirmó que “nadie sabe quién está al mando en Irán”, y sostuvo que no tenía sentido reunirse “para hablar de nada” si Teherán no mostraba avances concretos. Minutos después de la cancelación, según el propio presidente, Irán presentó un nuevo documento con propuestas revisadas, aunque no se revelaron detalles.
En Washington, el clima político se tensó aún más tras la detención de un hombre armado durante la cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca. Aunque Trump dijo no creer que el incidente estuviera relacionado con Irán, reiteró que nada lo desviará de su objetivo de “ganar la guerra”.
Irán continúa su gira diplomática mientras evalúa condiciones
Araqchi viajó posteriormente a Omán y se espera que regrese a Pakistán antes de dirigirse a Rusia, donde analizará con el presidente Vladímir Putin los próximos pasos para intentar frenar la guerra iniciada el 28 de febrero tras los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra territorio iraní.
Teherán insiste en que existen “condiciones específicas” para continuar las negociaciones y que cualquier avance dependerá de que Washington acepte discutir temas clave, incluido el futuro del estrecho de Ormuz.
Panorama incierto para un conflicto con impacto global
La suspensión del viaje estadounidense deja en pausa un proceso frágil, en un momento en que la comunidad internacional teme una reactivación del conflicto que ya ha sacudido la economía mundial y mantiene en tensión a Oriente Medio. Por ahora, no hay señales claras de que las partes flexibilicen sus posiciones.
