El presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo de León, decretó estado de sitio por 30 días tras oleada de violencia pandillera y motines carcelarios.
La decisión fue anunciada en cadena nacional luego del asesinato de ocho agentes de la Policía Nacional Civil en ataques coordinados en Ciudad de Guatemala.
El estado de sitio autoriza detenciones sin orden judicial, prohíbe reuniones y busca garantizar seguridad nacional frente a terrorismo y actividades rebeldes.
Arévalo afirmó que no permitirá que violencia dicte rumbo del país, asegurando que estrategia contra criminales está teniendo éxito y genera desesperación.
Según el mandatario, pandilleros se amotinaron en cárceles y atacaron fuerzas de seguridad en represalia por operativos exitosos para retomar control penitenciario.
El presidente recalcó que no negociará con criminales ni tolerará acciones terroristas, reafirmando compromiso con seguridad y estabilidad nacional.
Arévalo aclaró que el estado de sitio no alterará vida cotidiana ni movilidad, salvo suspensión de jornada educativa en escuelas públicas y privadas.
Señaló que detrás de violencia están grupos beneficiados por corrupción que buscan infundir terror, mientras Guatemala recuperará sistema de justicia este año.
Los ataques pandilleros dejaron ocho policías asesinados y un presunto sicario muerto, generando alerta en Ciudad de Guatemala y fuerzas de seguridad.
