lunes, agosto 17

Rusia está ampliando de forma acelerada su infraestructura militar para drones de largo alcance en zonas estratégicas del oeste del país, una expansión que, según una investigación del diario británico The Telegraph, coloca a varias ciudades de la OTAN dentro del radio potencial de ataque de los nuevos modelos no tripulados del Kremlin.

Bases cerca de Ucrania y Bielorrusia con capacidad de ataque ampliada

El análisis identifica al menos diez bases rusas equipadas con plataformas de lanzamiento recién construidas para drones suicidas de largo alcance, algunas ya utilizadas en ataques contra Ucrania. Estas instalaciones se ubican principalmente cerca de las fronteras con Ucrania y Bielorrusia, lo que reduce el tiempo de vuelo hacia objetivos militares ucranianos y amplía el alcance hacia Europa del Este.

Imágenes satelitales revisadas por la firma especializada DroneSec muestran 59 rampas de lanzamiento nuevas, varias de ellas más largas de lo habitual, lo que sugiere que están preparadas para operar con los modelos más avanzados del arsenal ruso.

Los drones Geran-4 y Geran-5 amplían el alcance hacia Europa

La expansión coincide con la incorporación de los drones Geran‑4 y Geran‑5, versiones rusas de los Shahed iraníes, ahora impulsados por motores a reacción que les permiten alcanzar distancias cercanas a los 1.000 kilómetros. Con ese alcance, ciudades como Varsovia quedarían dentro del radio de acción de los aparatos más potentes.

Analistas citados por The Telegraph advierten que, aunque no existen indicios de que Rusia planee atacar territorio de la OTAN, la infraestructura creada sí permite que estos drones puedan ser redirigidos hacia Europa en un eventual conflicto futuro.

Advertencias de inteligencia y postura de la OTAN

Funcionarios de inteligencia de Estados Unidos y Europa consideran que Moscú podría estar preparando provocaciones armadas en zonas sensibles del Báltico o Polonia, incluyendo ataques contra infraestructura crítica. Un funcionario de la OTAN declaró que la alianza está “lista para defender cada centímetro del territorio aliado” ante cualquier amenaza, incluidos los drones de largo alcance.

Capacidad logística en expansión

Una de las bases identificadas cuenta con espacio para almacenar más de 1.000 drones, según el análisis de DroneSec, mientras continúan las obras para instalar nuevas plataformas de despegue. Estas instalaciones reciben suministros directos de fabricantes ubicados en la zona económica especial de Alábuga, epicentro de la producción de drones en Rusia.

La investigación revela una expansión sostenida y estratégica de la infraestructura rusa para drones de largo alcance. Aunque no hay señales de un ataque inminente contra la OTAN, la ubicación y capacidad de estas bases modifican el equilibrio militar en Europa, colocando a varias ciudades aliadas dentro del alcance potencial de los drones más avanzados del Kremlin.

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