lunes, abril 20

Cuatro surcoreanos han sido detenidos en relación con el pirateo de aproximadamente 120.000 cámaras de vigilancia instaladas en hogares y negocios, según confirmaron este jueves a EFE fuentes de la investigación. Parte de las imágenes robadas fueron utilizadas para generar contenido sexual que terminó en una página web alojada en un tercer país.

Los detenidos, todos hombres, incluyen a un individuo de unos veinte años y tres más en la treintena. La información fue ofrecida por el inspector jefe Kim Young-woon, de la División de Respuesta a Ciberterrorismo de la Agencia Nacional de Policía de Corea del Sur.

Los dispositivos vulnerados eran cámaras IP, sistemas de videovigilancia que transmiten imágenes y audio por Internet y permiten el monitoreo remoto. Estas cámaras son fáciles de adquirir a nivel global, lo que aumenta su exposición cuando cuentan con contraseñas débiles.

Según la Policía, dos de los arrestados editaron el contenido robado para producir más de mil vídeos de contenido sexual, que luego vendieron a un sitio web en el extranjero por un total de 53 millones de wones (unos 30.100 euros o 36.000 dólares). Estos videos representaron el 62 % del contenido publicado en esa plataforma en el último año.

Los otros dos detenidos almacenaban imágenes obtenidas ilegalmente, aunque se confirmó que no las distribuyeron ni vendieron.

Las autoridades explicaron que los implicados lograron infiltrarse en los dispositivos debido a que muchos usuarios empleaban contraseñas vulnerables, con caracteres repetidos o patrones numéricos fáciles de adivinar. Por ello, recomendaron a los propietarios de cámaras IP cambiar sus contraseñas de inmediato y actualizarlas periódicamente.

Además, otras tres personas fueron arrestadas por comprar o consumir material grabado ilegalmente, mientras la Policía no descarta nuevas detenciones en las próximas semanas.

Consultado sobre el país donde opera la plataforma web que compró el contenido, el inspector jefe Kim evitó dar detalles, debido a que la investigación continúa en curso y se trabaja en su bloqueo y cierre definitivo.

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