El tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz volvió a desacelerarse este fin de semana tras nuevos ataques contra embarcaciones comerciales, según datos recientes de la firma de análisis marítimo Kpler. Aunque el flujo mostró una leve recuperación el sábado en horas tempranas, la actividad volvió a caer en medio del aumento de tensiones en la zona.
El estrecho de Ormuz, considerado uno de los corredores más estratégicos para el comercio mundial de petróleo, mantiene un comportamiento irregular desde el inicio de los incidentes. Los analistas advierten que la incertidumbre y el temor a nuevos ataques continúan afectando la navegación y elevan el riesgo de interrupciones en el suministro energético global.
Kpler reportó que los cruces verificados de buques reflejan una dinámica volátil, marcada por fluctuaciones repentinas y una disminución sostenida del tráfico. Esta situación mantiene en alerta a los mercados internacionales, que observan con preocupación el impacto potencial en los precios del crudo.
Mientras persistan los ataques y la tensión geopolítica en la región, expertos anticipan que el tránsito marítimo podría seguir limitado, con efectos directos en la estabilidad del comercio energético mundial.
