Un ciudadano venezolano deportado el año pasado a una cárcel de El Salvador demandó a Estados Unidos por un millón de dólares.
Neiyerver Adrián León Rengel presentó la demanda alegando que el Gobierno de Donald Trump le negó sistemáticamente su derecho al debido proceso legal hoy.
El venezolano busca limpiar su nombre y demostrar que lo identificaron erróneamente como miembro de una pandilla peligrosa antes de enviarlo a prisión extranjera.
León Rengel fue uno de los cientos de hombres venezolanos que Estados Unidos deportó al Centro de Confinamiento del Terrorismo en el territorio salvadoreño.
El inmigrante regresó finalmente a Venezuela mediante un intercambio de prisioneros pactado entre la administración de Donald Trump y el gobierno de Nicolás Maduro.
El demandante entró a los Estados Unidos en junio del año dos mil veintitrés tras obtener una cita oficial por la aplicación informativa oficial.
Documentos judiciales confirman que el venezolano esperaba una audiencia en la corte de inmigración y contaba con una solicitud activa para el estatus temporal.
La demanda sostiene que los agentes ignoraron su documentación legal justificando su detención por tatuajes que supuestamente lo vinculaban con el Tren de Aragua.
La organización criminal Tren de Aragua catalogada por el actual Gobierno de los Estados Unidos como una peligrosa estructura terrorista de alcance transnacional.
La querella legal alega que el joven sufrió abuso físico y psicológico, engañado y enviado directamente al Cecot en la nación salvadoreña.
Varias organizaciones defensoras de derechos humanos presentaron una queja legal alegando que deportaron al ciudadano venezolano sin ninguna justificación ni el debido proceso.
