Caracas, Venezuela — 4 de agosto de 2026. Después de más de doce años de intentos fallidos, los venezolanos observan con escepticismo el nuevo proceso de diálogo entre el Gobierno de Jorge Rodríguez y un sector de la oposición encabezado por Dinorah Figuera, respaldado por Estados Unidos. Aunque el acercamiento busca abrir una vía hacia la transición democrática y atender a las víctimas del doble terremoto del 24 de junio, la población duda de que esta vez el proceso avance con seriedad y resultados concretos.
Un diálogo que inicia con una llamada y no con un encuentro presencial
Aunque se esperaba una reunión cara a cara el pasado sábado, las conversaciones comenzaron con una llamada telefónica entre Rodríguez y Figuera. Durante el intercambio, ambas partes acordaron abordar tres ejes:
- Fortalecimiento de la democracia.
- Derechos y garantías políticas.
- Atención a las víctimas del doble terremoto, que dejó más de 5,500 fallecidos y miles de heridos.
El inicio remoto del diálogo, sumado al hermetismo oficial, reforzó la percepción de incertidumbre entre los ciudadanos.
“Prefiero esperar”: la voz de un país cansado de negociaciones fallidas
En plazas, comercios y calles de Caracas, los venezolanos expresan una mezcla de esperanza moderada y cansancio. Ginette González, trabajadora independiente, resume el sentimiento general: “Prefiero esperar a ver si esta vez es con seriedad. Ya estamos adaptados a lo mismo.”
Roger Gómez, administrador, coincide: “No se sabe si esto es lo que estamos esperando, que todo se resuelva y el país vuelva a caer en democracia.”
Expectativas centradas en elecciones presidenciales
Para muchos ciudadanos, el éxito del diálogo debe traducirse en elecciones presidenciales transparentes. José Padrón, taxista, lo expresa con claridad: “Lo más interesante es que vayamos a unas elecciones y tengamos un nuevo Gobierno.”
El factor decisivo: la influencia de Estados Unidos
Analistas como Piero Trepiccione, del Centro Gumilla, señalan que este proceso tiene un elemento inédito: el “tutelaje geopolítico” de Estados Unidos, cuyas tropas capturaron a Nicolás Maduro en enero. Desde entonces, Washington mantiene una relación directa con la presidenta encargada Delcy Rodríguez, lo que podría presionar para obtener resultados concretos.
Equipos negociadores ya están definidos
El Gobierno anunció una comisión de seis representantes, mientras que la oposición confirmó un equipo integrado por diputados de Primero Justicia y Voluntad Popular, sobrevivientes de la Asamblea Nacional de 2015. Ambas partes acordaron una primera sesión presencial en Caracas la próxima semana.
