La Corte de Apelación del Departamento Judicial de San Pedro de Macorís confirmó la condena de veinte años de prisión impuesta al profesor John Kelly Martínez.
El educador fue hallado culpable en el proceso judicial relacionado directamente con la trágica muerte de la adolescente Esmeralda Richiez ocurrida en el país.
Con la decisión de la Corte de Apelación, queda ratificada la pena que deberá cumplir el condenado en el Centro de Corrección y Rehabilitación (CCR) Anamuya, en Higüey.
El lamentable deceso de la menor de edad se registró en febrero de dos mil veintitrés en el distrito municipal La Otra Banda de Higüey.
La decisión fue emitida por un tribunal de alzada integrado por los jueces Ramón Báez Rodríguez Kenia del Pilar Tavárez y Ramón Martínez actualmente.
Los magistrados de la corte rechazaron el recurso de apelación presentado por la defensa del condenado y ratificaron en todas sus partes la sentencia.
La resolución judicial de los jueces confirma de forma íntegra la pena dictada en primera instancia por el tribunal colegiado de la demarcación.
Durante la audiencia pública el Ministerio Público estuvo representado por el procurador general de corte Enrique Estévez de León en la provincia oriental.
El representante del órgano persecutor del Estado solicitó la confirmación de la pena impuesta por el Tribunal Colegiado de la provincia La Altagracia.
Además de la condena de prisión la sentencia mantiene el pago de una indemnización de dos millones de pesos a favor de los familiares.
Los parientes de la víctima recibirán la compensación económica mientras que el imputado pagará una multa de doscientos mil pesos al Estado dominicano.
El fallo ratifica la decisión emitida el catorce de marzo de dos mil veinticuatro cuando el Tribunal Colegiado acogió las pruebas del caso.
Los jueces de primera instancia concluyeron en esa fecha que el docente incumplió su sagrado deber de cuidado y protección hacia la menor.
Según el expediente acusatorio el doce de febrero de dos mil veintitrés Esmeralda Richiez de dieciséis años salió acompañada de su profesor de aula.
La adolescente andaba en compañía del educador y otras personas de la comunidad pero horas más tarde regresó a su vivienda en estado crítico.
La menor de edad falleció posteriormente en su residencia debido a las complicaciones de salud generadas durante la salida nocturna con los adultos.
El Ministerio Público sostuvo que Martínez incurrió en violaciones a varias disposiciones del Código Penal Dominicano en perjuicio de la joven estudiante fallecida.
El docente también violó los artículos de la Ley 136-03 para la Protección de los Derechos de los Niños Niñas y Adolescentes del país.
Asimismo la acusación fiscal incluyó la violación a la Ley 631-16 para el Control y Regulación de Armas Municiones y Materiales Relacionados en el territorio.
Con la decisión de la Corte de Apelación queda ratificada la pena que deberá cumplir el condenado en el Centro de Corrección de Higüey.
El educador será recluido formalmente en el Centro de Corrección y Rehabilitación Anamuya ubicado en el municipio cabecera de la provincia de La Altagracia.
El caso de Esmeralda Richiez generó una gran atención pública y abrió un amplio debate nacional sobre la protección de los menores de edad.
La sociedad dominicana analiza la responsabilidad de los adultos en los entornos educativos y la vulnerabilidad de los estudiantes en los centros escolares públicos.
