sábado, abril 18

En dieciocho días Mario José Redondo Llenas cruzará el umbral de la libertad tras purgar una condena de treinta años por un horrendo infanticidio.

Su salida de la cárcel de Najayo cierra un ciclo legal pero no el dolor de una sociedad que todavía no olvida aquel suceso.

La salida de Redondo Llenas de la cárcel se produce una década después de que Juan Manuel Moliné Rodríguez, su cómplice, obrara su libertad el 5 de mayo del 2016, luego de cumplir su pena de 20 años de reclusión.

El cadáver del menor José Rafael Llenas Aybar apareció con múltiples puñaladas en Arroyo Lebrón un día después de su trágica y planeada desaparición.

Los cuestionamientos sociales sobre su reinserción han comenzado a surgir mientras muchos se preguntan si el condenado está realmente preparado para caminar las calles.

El escenario que tendrá frente a sí el principal asesino del menor es drásticamente distinto al entorno que dejó en la década de los noventa.

Reconocidos especialistas planteado que lo más conveniente para Redondo Llenas abandonar el país una vez obtenida su libertad a los cuarenta años.

Se considera que el interno está preparado para reinsertarse puesto que estudió muchísimo durante sus tres décadas de reclusión en el sistema penitenciario nacional.

A ese muchacho lo único que le conviene es irse del país expresó un psiquiatra en reciente entrevista.

La salida de Redondo Llenas se produce una década después de que Juan Manuel Moliné Rodríguez recobrara su libertad tras cumplir veinte años de reclusión.

El exreo ha mantenido un perfil bajo desde entonces pero este nuevo caso genera mayor expectativa por el vínculo familiar que unía al agresor.

Según los reportes oficiales el principal imputado ha llevado una vida alejada de los problemas en el reclusorio siendo incluso un ente educativo destacado.

Gran parte de la población dominicana todavía no logra borrar la imagen de la crueldad manifestada por los jóvenes responsables de este horrendo crimen nacional.

Con su libertad pautada para el próximo cinco de mayo se cierra un ciclo que dejó una estela de crímenes denunciados y nunca resueltos.

La defensa de Mario José sacó a relucir que el menor sacado de su residencia mediante engaños sacrificado durante un rito.

La logística de su salida será el foco de atención de la prensa mientras el caso sigue muy palpable en la memoria colectiva del pueblo.

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