El presidente del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), Federico Antún Batlle (Quique), alertó que las reformas económicas y sociales que impulsa Cuba están configurando un nuevo escenario en el Caribe, con efectos potenciales para la República Dominicana en áreas como turismo, inversión y migración.
Cuba entra en una nueva etapa de reformas
Santo Domingo.– El presidente del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), Federico Antún Batlle (Quique), afirmó que los cambios económicos y sociales que se desarrollan en Cuba están creando un nuevo panorama regional, marcado por retos y oportunidades para la República Dominicana.
Explicó que, tras más de seis décadas con un modelo político y económico particular, Cuba avanza en un proceso de transformación motivado por dificultades internas, sanciones internacionales y la necesidad de mejorar la calidad de vida de su población.
Antún Batlle señaló que las autoridades cubanas han comenzado a aplicar reformas orientadas a abrir espacios a la iniciativa privada, fomentar las pequeñas y medianas empresas y flexibilizar restricciones propias de su sistema centralizado.
Reformas con limitaciones y presión social
Según indicó, estas medidas buscan reactivar una economía afectada por baja productividad, escasez de bienes básicos y una marcada caída del turismo, uno de sus principales pilares.
No obstante, advirtió que persisten problemas estructurales, como la limitada inversión extranjera y restricciones financieras que frenan una recuperación sostenida. A esto se suma un creciente descontento social, impulsado por la pérdida del poder adquisitivo y la escasez de alimentos, medicamentos y energía.
Posibles efectos en República Dominicana
El presidente del PRSC sostuvo que este proceso podría reconfigurar el mapa económico del Caribe. Señaló que, si Cuba logra atraer inversión extranjera, podría convertirse en un competidor relevante en sectores donde la República Dominicana mantiene liderazgo, especialmente turismo y servicios.
Sin embargo, también destacó oportunidades. Indicó que empresas dominicanas podrían expandirse hacia áreas como exportación de alimentos, materiales de construcción, servicios turísticos y transferencia de experiencia en zonas francas.
Antún Batlle subrayó que el país cuenta con fortalezas en turismo, logística y manufactura de exportación, que podrían aprovecharse en una relación económica más dinámica con Cuba.
Asimismo, alertó sobre un posible impacto migratorio si las reformas no generan resultados a corto plazo, lo que podría mantener el flujo de ciudadanos cubanos hacia la región.
Llamado a una estrategia nacional
Ante este panorama, consideró clave actuar con visión estratégica, fortaleciendo la competitividad, la productividad y el clima de inversión, mientras se impulsan relaciones diplomáticas y comerciales constructivas.
El dirigente concluyó que el proceso en Cuba aún es incierto, por lo que la República Dominicana debe prepararse con inteligencia ante un Caribe en transformación. “Estamos ante un momento clave”, enfatizó.
