La Iglesia católica centró este Viernes Santo su mensaje en una fuerte crítica al funcionamiento del Estado y la corrupción en la República Dominicana.
El Sermón de las Siete Palabras dos mil veintiséis se celebró en la Catedral Primada de América bajo la dirección de monseñor Carlos Tomás Diplán.
La primera palabra fue pronunciada por el padre Francisco Benito Alvarado quien cuestionó directamente las estructuras donde priman siempre los intereses particulares sobre colectivos.
El sacerdote denunció a quienes salvan el partido pero no la patria y a los que priorizan funciones administrativas por encima del servicio social.
Durante su reflexión el religioso condenó firmemente la violencia contra las mujeres señalando que el hombre no es dueño de la libertad de ninguna fémina.
Asimismo advirtió sobre el libre acceso a las armas y drogas facilitado por la supuesta complicidad de quienes conforman los organismos de control estatal.
El padre Alvarado alertó sobre el impacto negativo de las redes sociales en la juventud indicando que promueven una falsa idea de la felicidad.
Expresó una gran preocupación por la niñez dominicana advirtiendo que las pantallas digitales están sustituyendo actualmente la atención necesaria de los padres y madres.
En un tono de autocrítica el sacerdote reconoció debilidades dentro de la propia Iglesia señalando que en ocasiones espacio de mucha angustia.
Finalmente elevó una oración por el país advirtiendo sobre una democracia quebrada en su esencia por las prácticas de corrupción a lo largo del tiempo.
