Un estudio reciente realizado en Estados Unidos sugiere que la frecuencia de las relaciones sexuales podría influir en el inicio de la menopausia natural.
La investigación analizó a casi tres mil mujeres estadounidenses observando sus hábitos íntimos y salud reproductiva durante una década completa de seguimiento científico.
Las mujeres que mantenían actividad sexual semanal tenían un veintiocho por ciento menos de probabilidad de experimentar una menopausia temprana en su vida adulta.
El trabajo define la menopausia como el cese completo de los ciclos menstruales durante al menos doce meses consecutivos según los criterios médicos internacionales.
Los autores proponen una hipótesis evolutiva donde el cuerpo podría elegir no invertir en la ovulación si no existe una posibilidad real de embarazo.

La actividad sexual considerada incluyó relaciones con penetración y caricias íntimas además de la autoestimulación reportada por las participantes durante el estudio realizado.
Los científicos aclaran que estos hallazgos no prueban una relación causal directa ni deben motivar cambios en la conducta sexual de las mujeres actuales.
La ciencia reconoce que la menopausia depende principalmente de la genética y el envejecimiento ovárico aunque factores externos pueden adelantar su aparición biológica.
