El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, manifestó su consternación por el megaoperativo realizado en Río de Janeiro contra el Comando Vermelho, que dejó 132 muertos. Lula ordenó a sus ministros y a la Policía Federal viajar a la zona para coordinar acciones y fortalecer la lucha contra el crimen organizado en todo el país.