La suspensión de Monseñor Ozoria revive los recuerdos del escándalo del exnuncio Józef Wesołowski, destituido en 2013 tras ser acusado de abusos sexuales a menores en la República Dominicana. Ambos casos reflejan los desafíos morales y administrativos que enfrenta la Iglesia católica en el país.