Un exempleado de la Embajada de Estados Unidos destapó esquema de fraude de visas que involucraba a Melitón Cordero, exsupervisor de la DEA en República Dominicana.
Según autoridades, Cordero encabezaba esquema para agilizar aprobación de visas mediante pagos de 10,000 dólares, aprovechando su posición en la Embajada estadounidense en Santo Domingo.
El mecanismo iniciaba con promotor musical que ofrecía citas rápidas para visas, evitando lista de espera, presentando solicitantes como supuestas fuentes valiosas para investigaciones.
Durante cinco años en el país, Cordero habría tramitado cerca de 120 remisiones de visa, cifra considerada extraordinariamente alta por funcionarios consulares estadounidenses.
Investigación reveló declaraciones falsas para justificar trato preferencial, incluyendo supuestas colaboraciones inexistentes con la DEA, utilizadas para acelerar procesos migratorios de solicitantes dominicanos.
En 2024, agentes de Seguridad Nacional iniciaron operación encubierta tras denuncias de exempleado de embajada, contactado por promotor musical que facilitó correo electrónico de Cordero.
Capturas de WhatsApp mostraron envío de pasaporte a contacto “Milito Clara”, vinculado al teléfono de Cordero, quien luego emitió remisión oficial de visa fraudulenta.
Fuente encubierta entregó 7,000 dólares restantes en estacionamiento de supermercado en Santo Domingo, recibiendo pasaporte con visa estadounidense recién emitida tras encuentro vigilado.
Cordero arrestado en Washington; gobierno ordenó cierre de oficina DEA en República Dominicana, calificando caso como grave violación de confianza pública institucional.
Exfuncionario enfrenta cargos por soborno y fraude de visas, liberado bajo palabra y deberá comparecer nuevamente ante tribunal federal el 6 de marzo.
DEA no comentó acusaciones específicas, aunque confirmó cooperación con investigadores; fiscal federal Jeanine Pirro acusó a Cordero de socavar agenda migratoria de la Casa Blanca.
Pirro advirtió que quienes traicionan al país con placa encontrados, incluso a las afueras del territorio continental estadounidense, reafirmando compromiso contra corrupción institucional.
