sábado, abril 11

Un esquema de corrupción aparentemente impenetrable terminó desmoronándose por evidencias digitales y descuidos en aplicaciones de mensajería, revelando implicaciones contra Meliton Cordero.

La investigación de Homeland Security Investigations dio giro decisivo cuando fuente entregó capturas de WhatsApp, vinculando contacto “Milito Clara” con teléfono oficial de Cordero.

El número rastreado terminaba en 1841, correspondiendo legalmente al celular oficial de trabajo asignado por la DEA en República Dominicana al supervisor Cordero.

El descuido incluyó correos institucionales, donde se utilizó dirección Meliton.Cordero@dea.gov para coordinar servicios ilícitos de agilización, según informe del Agente Especial Robert Tansey.

Autoridades obtuvieron notas de voz discutiendo depósitos de dinero, fotos de pasaportes enviadas a Cordero y llamadas monitoreadas con instrucciones para entrevistas consulares.

En audios, Cordero instruyó a solicitante sobre mentiras en entrevista consular, incluyendo supuestos pagos de $400 dólares por informar a la DEA.

Durante fase final, dispositivos de grabación encubiertos captaron momento exacto en que Cordero aceptó $7,000 dólares en efectivo dentro de su vehículo.

Cámaras de seguridad de la Embajada estadounidense registraron salida del supervisor en mismo vehículo utilizado para transacción ilícita, confirmando pruebas contra el acusado.

Este caso evidencia vulnerabilidad de redes de corrupción frente al análisis forense digital moderno, donde incluso altos mandos de agencias dejan huellas imborrables.

Share.