El Gobierno de Emiratos Árabes Unidos anunció el cierre de su embajada en Teherán y la retirada inmediata de toda su misión diplomática.
Las autoridades emiratíes calificaron los ataques con misiles y drones como una agresión peligrosa e irresponsable que viola flagrantemente su propia soberanía nacional.
La agencia oficial informó que los bombardeos iraníes impactaron zonas residenciales aeropuertos puertos e importantes instalaciones de servicios civiles en todo el país árabe.
Al menos tres personas fallecieron y otras cincuenta y ocho resultaron heridas tras los ataques de represalia contra objetivos vinculados a los Estados Unidos.
El Ministerio de Defensa emiratí confirmó la interceptación de ciento sesenta y cinco misiles balísticos y más de quinientos drones lanzados por Irán.
Los aeropuertos de Abu Dabi y Dubái fueron objetivos principales de los ataques junto a diversos hoteles y zonas industriales de gran importancia.
Emiratos mantiene los lazos más estrechos con Israel en la región del Golfo tras la firma de los denominados Acuerdos de Abraham recientemente.
La escalada militar actual representa una clara violación del derecho internacional y pone en peligro la seguridad de civiles inocentes en Medio Oriente.
