Irán responsabilizó este miércoles a Estados Unidos e Israel de la creciente inseguridad en el estrecho de Ormuz, durante una reunión en Teherán entre el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, y el enviado especial de Corea del Sur, Chang Byung-ha. Según el Gobierno iraní, las “agresiones” de ambos países han generado un clima de tensión que amenaza la estabilidad marítima en una de las rutas energéticas más importantes del mundo.
Teherán denuncia “crímenes” y exige condena internacional
Araghchi afirmó que la “agresión de EE.UU. e Israel es la raíz de la inseguridad en el golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz”, en referencia a los incidentes registrados durante las últimas semanas. El canciller iraní pidió a la comunidad internacional adoptar una postura “clara y firme” para condenar los ataques y defender el derecho de Irán a proteger su seguridad bajo el derecho internacional.
El ministro también reiteró que Irán, como Estado costero, ha tomado medidas para salvaguardar sus intereses, y advirtió que cualquier consecuencia derivada de la escalada militar recaerá sobre “los agresores”.
Guardia Revolucionaria detiene dos buques en Ormuz
En paralelo, la Guardia Revolucionaria iraní informó del apresamiento de dos buques que operaban en el estrecho de Ormuz sin los permisos necesarios y que, según Teherán, “ponían en peligro la seguridad marítima”. Las autoridades calificaron esta acción como una “línea roja” para la defensa del país.
Corea del Sur pide garantizar la libre navegación
Durante la reunión, Chang Byung-ha subrayó la necesidad de asegurar la libre navegación en esta vía estratégica y solicitó cooperación especial para proteger a todos los buques, incluidos los que navegan bajo bandera surcoreana. La Cancillería de Seúl destacó que la estabilidad en Ormuz es esencial para el comercio global y para la seguridad energética de Asia.
Estancamiento diplomático y bloqueo persistente
A pesar del alto el fuego vigente, Irán mantiene prácticamente bloqueado el estrecho, mientras Estados Unidos sostiene un bloqueo naval sobre buques y puertos iraníes. Las negociaciones entre ambos países siguen estancadas, en medio de incertidumbre sobre un posible nuevo encuentro diplomático.
