Asia pide seguridad total en Ormuz tras el anuncio del acuerdo
Varios países asiáticos —entre ellos China, Pakistán, India, Japón y Filipinas— celebraron el anuncio del acuerdo preliminar entre Estados Unidos e Irán, pero advirtieron que la prioridad inmediata es restablecer la navegación segura en el estrecho de Ormuz, una vía por donde transitaba el 20 % del petróleo mundial antes del conflicto.
El pacto, que será firmado este viernes en Suiza, busca poner fin a más de 100 días de hostilidades y reabrir completamente el corredor marítimo, clave para el comercio energético global.
China y Pakistán destacan la urgencia de normalizar el tránsito
China, principal socio comercial de Irán y su mayor comprador de petróleo, pidió restaurar “cuanto antes” condiciones seguras y libres para la navegación. El portavoz de la Cancillería china, Lin Jian, subrayó que la estabilidad del estrecho es esencial para el suministro energético de Asia.
Pakistán, mediador del acuerdo, calificó el avance como un logro diplomático significativo y confirmó que la ceremonia de firma será presidida por su primer ministro, Shehbaz Sharif.
India, Japón y Filipinas alertan sobre el impacto económico
El primer ministro indio, Narendra Modi, celebró el pacto y expresó que espera que garantice la libertad de navegación y comercio en la región. India ha sufrido incrementos en los precios de combustibles durante la guerra y teme nuevas presiones económicas si la reapertura se retrasa.
Japón también pidió una navegación libre y segura, mientras sus navieras advirtieron que no permitirán el paso de embarcaciones hasta que se confirme la ausencia de minas o amenazas.
En Filipinas, el Gobierno mantiene una emergencia energética y raciona combustible, con reservas estimadas para solo un mes más.
Un acuerdo que genera alivio, pero también cautela
El pacto entre Washington y Teherán ha sido recibido con optimismo por la comunidad internacional, que espera la reapertura del estrecho tras meses de tensión militar. Sin embargo, expertos advierten que la normalización total del tránsito podría tardar semanas debido a las operaciones de desminado y verificación de seguridad.
La Organización Marítima Internacional (OMI) calificó el acuerdo como “un paso importante” para restablecer la seguridad marítima y la libertad de navegación, aunque señaló que la implementación requerirá tiempo y garantías adicionales.
