Santiago, República Dominicana — 16 de junio de 2026. El reciente acuerdo entre Estados Unidos e Irán para poner fin al conflicto abierto desde febrero ha desatado una fuerte presión política sobre el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, quien ahora enfrenta críticas internas, cuestionamientos estratégicos y un escenario electoral cada vez más complejo.
Un acuerdo que deja a Israel fuera de la mesa
El memorando de entendimiento entre Washington y Teherán, anunciado como un paso hacia la desescalada, no incluye a Israel como parte del proceso. El propio Netanyahu reconoció que su país “no es parte del memorando”, una frase que ha encendido el debate político en Jerusalén.
Mientras Estados Unidos e Irán avanzan hacia una negociación final, Israel queda en una posición incómoda: obligado a reaccionar, pero sin capacidad de influir directamente en los términos del pacto.
Netanyahu insiste: “La lucha no ha terminado”
En un mensaje dirigido a la nación, Netanyahu afirmó que el acuerdo no cambia la postura israelí frente a Teherán. “Somos fuertes y decididos, pero la lucha aún no ha terminado”, declaró, al asegurar que su misión personal es impedir que Irán obtenga armas nucleares.
El primer ministro defendió la ofensiva militar lanzada el 28 de febrero y aseguró que Israel logró “eliminar a científicos nucleares, líderes del régimen y destruir infraestructura militar iraní”, una afirmación que ha generado controversia dentro y fuera del país.
Tensiones internas en Israel: ¿estrategia o error político?
El acuerdo entre Washington y Teherán llega en un momento delicado para Netanyahu, quien se prepara para elecciones este otoño. Su insistencia en que “Trump y yo estamos totalmente de acuerdo” respecto al programa nuclear iraní contrasta con el hecho de que EE.UU. avanzó hacia un pacto sin incluir a Israel.
Analistas israelíes señalan que esta exclusión podría interpretarse como una pérdida de influencia diplomática y un golpe a la narrativa de liderazgo fuerte que Netanyahu intenta proyectar.
Líbano, Gaza y Siria: Israel no se retira
Netanyahu también confirmó que las fuerzas israelíes permanecerán en las zonas de seguridad establecidas en Líbano, Gaza y Siria “el tiempo que sea necesario”, pese a que Irán condicionó cualquier acuerdo final a que Washington incluya a Beirut en la negociación.
Esta postura endurece aún más el clima político interno y complica la relación con Estados Unidos, que busca reducir tensiones regionales.
