República Dominicana necesita construir sesenta presas contra el déficit
La República Dominicana necesita al menos sesenta nuevas presas para responder de forma eficiente a sus necesidades actuales y futuras de almacenamiento hídrico.
El déficit de almacenamiento de agua dulce está estimado actualmente en unos diez mil millones de metros cúbicos en toda la geografía nacional.
La alarmante situación obliga a las autoridades gubernamentales a priorizar de inmediato las obras hidráulicas por región propósito y utilidad general del país.
Silvio Carrasco advierte sobre la falta de infraestructura de conservación
El ingeniero Silvio Carrasco advierte que la nación recibe un volumen considerable de agua cada año pero carece de la infraestructura necesaria para conservarla.
El director de la Unidad de Agua de la Pucmm consideró como prioritarias las presas de Alto Bao río Haina y la de Boba.
Cada obra de almacenamiento debe ser defendida basándose de forma estricta en su utilidad concreta para el agua potable y la energía hidroeléctrica.
El experto defiende la viabilidad técnica de los estudios ambientales
Las represas siempre generan impactos territoriales debido a que ocupan terrenos donde generalmente existen comunidades humanas actividades productivas y asentamientos de personas.
Para mitigar estas problemáticas sociales existen estudios técnicos rigurosos evaluaciones ambientales profundas planes de compensación económica y mecanismos avanzados de reasentamiento comunitario.
El exdirector del Indrhi cree que el país necesita ejecutar obras estratégicas sin permitir que intereses políticos o ideológicos paralicen los proyectos esenciales.
Ponen a la presa de Taveras como gran ejemplo nacional
Carrasco analizó la propuesta de construcción de una presa sobre el río Amina en Mao considerando que el proyecto fue mal presentado públicamente.
Para defender su postura el experto puso como ejemplo la presa de Taveras construida de forma exitosa en el año mil novecientos setenta y tres.
A su juicio el embalse de Taveras demostró que las grandes obras hidráulicas pueden ejecutarse utilizando correctamente los fondos del presupuesto nacional dominicano.
