República Dominicana mantiene un crecimiento sólido, pero enfrenta desafíos estructurales
SANTO DOMINGO.– Aunque República Dominicana continúa entre las economías más dinámicas de América Latina, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) advirtió que el país aún arrastra tres problemas que frenan su capacidad de dar el salto hacia un desarrollo más competitivo y sostenible. La representante del organismo, Nathalie Alvarado, presentó el diagnóstico durante el almuerzo mensual de la Cámara Americana de Comercio (AMCHAMDR).
La trampa del ingreso medio: el principal obstáculo
El BID señala que el país se encuentra atrapado en la trampa del ingreso medio, una etapa en la que las economías crecen durante años, pero luego se estancan si no impulsan la innovación, la productividad y el capital humano. Según Alvarado, República Dominicana ya construyó una base sólida, pero ahora debe enfocarse en “crecer mejor, no solo crecer más”.
Concentración territorial: más del 50 % de la producción ocurre en solo el 11 % del país
El segundo problema es la alta concentración territorial de la actividad económica. Más del 50 % de la producción nacional se genera en apenas el 11 % del territorio, lo que crea polos muy dinámicos, pero también provoca:
- Congestión urbana
- Presión sobre la infraestructura
- Desigualdades regionales
- Menor integración de provincias con potencial productivo
El BID advierte que esta brecha limita la competitividad y reduce la capacidad del país para diversificar su crecimiento.
Capital humano: empresas no encuentran el talento que necesitan
El tercer desafío es el capital humano. Aunque el 33 % de la población dominicana tiene entre 15 y 34 años, una ventaja demográfica importante, el 54 % de los empleadores afirma que no encuentra el talento calificado que necesita. Además, cerca del 25 % de los jóvenes no estudia ni trabaja, lo que representa una pérdida de productividad y oportunidades.
“Detrás de ese 25 % hay una generación que espera herramientas para competir”, afirmó Alvarado.
Crecimiento fuerte, pero con nuevos retos
El BID recordó que República Dominicana creció en promedio 4.3 % en la última década, más del triple del promedio regional. Ese desempeño se apoyó en la inversión privada y permitió reducir la pobreza de forma significativa. Sin embargo, el organismo insiste en que la próxima etapa exige más productividad, más innovación y mejor distribución del crecimiento.
¿Qué implica este diagnóstico para el país?
El BID plantea que República Dominicana debe acelerar reformas en:
- Educación y formación técnica
- Innovación y tecnología
- Infraestructura regional
- Integración de territorios productivos
- Políticas para retener y desarrollar talento joven
El objetivo es evitar que el crecimiento pierda impulso y asegurar que más regiones y más personas participen del desarrollo económico.
