La falta de electricidad complica la búsqueda de sobrevivientes y deja fuera de servicio instalaciones clave
Los apagones generalizados en la región central de Venezuela están afectando de forma crítica las operaciones de rescate tras los dos potentes terremotos que sacudieron al país esta semana, al tiempo que han obligado a restringir la producción petrolera, especialmente en la refinería El Palito. Según reportes oficiales y fuentes energéticas, la cifra de fallecidos asciende ya a 589 personas, mientras continúan las labores para localizar sobrevivientes entre los escombros.
Rescate a contrarreloj en zonas que siguen sin electricidad
Aunque el servicio eléctrico se ha restablecido parcialmente en varias regiones, las áreas más cercanas al epicentro permanecen sin luz, lo que ralentiza el uso de maquinaria pesada, el traslado de heridos y el funcionamiento de hospitales. La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, recorrió La Guaira —una de las zonas más devastadas— donde más de 100 edificios colapsaron y se desplegaron más de un centenar de equipos de rescate.
Los apagones también afectan la distribución de agua, alimentos y ayuda humanitaria, mientras brigadas internacionales comienzan a llegar al país para reforzar las operaciones.
Impacto en la industria petrolera: refinerías sin energía y producción en riesgo
Las primeras evaluaciones indican que la infraestructura petrolera sufrió daños limitados, pero la falta de electricidad amenaza con reducir la producción, que antes del sismo rondaba los 1,2 millones de barriles diarios.
El Palito, casi fuera de servicio
La refinería El Palito, una de las más afectadas, permanece parcialmente paralizada tras un apagón que obligó a detener sus principales unidades, incluida la planta de craqueo catalítico.
Morón reinicia operaciones, pero con daños menores
El complejo petroquímico de Morón logró reactivar sus plantas después de una breve parada, aunque algunas estructuras de almacenamiento colapsaron y continúan las evaluaciones técnicas.
Exportaciones continúan, pero con demoras
A pesar de la crisis, los buques siguen cargando crudo en las terminales de José, Puerto La Cruz, Amuay, Cardón y Bajo Grande, aunque los trámites administrativos avanzan más lento por los cortes eléctricos.
Un país entre la emergencia humanitaria y la incertidumbre energética
Mientras los rescatistas trabajan sin descanso, Venezuela enfrenta un doble desafío: salvar vidas en medio de la devastación y evitar un colapso energético que podría agravar aún más la crisis humanitaria.
Las autoridades continúan evaluando daños y esperan que el restablecimiento progresivo del sistema eléctrico permita reactivar instalaciones clave en los próximos días.
