La presidenta encargada revela su afección en plena crisis nacional
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, confirmó este jueves que atraviesa una afección de salud, aunque evitó ofrecer detalles sobre el diagnóstico. La declaración se produjo durante una rueda de prensa en Caracas, en medio de la emergencia que vive el país tras el doble terremoto que dejó 2.595 fallecidos y 12.400 heridos, según cifras oficiales.
Rodríguez habló con la voz quebrada y reconoció que enfrenta “un dolor interno muy profundo”, pero aseguró que su condición no le impedirá continuar trabajando sin descanso en la atención de la tragedia.
“Prefiero convertir mi dolor en acción”
Durante su intervención, la mandataria interina explicó que los médicos le han recomendado limitar sus actividades, pero afirmó que seguirá al frente de las labores de respuesta.
“Mi dolor interno o mi afección de salud prefiero convertirla en acción para ayudar y trabajar mañana, tarde, noche y madrugada por Venezuela”, expresó ante los medios.
Aunque su voz evidenciaba la afección, Rodríguez no mostró otros síntomas visibles y reiteró que su prioridad es atender a las comunidades afectadas por el desastre natural más mortífero que ha golpeado al país en el último siglo.
Balance actualizado de la tragedia
En la misma comparecencia, Rodríguez informó que el número de víctimas continúa en aumento mientras avanzan las labores de rescate y asistencia humanitaria.
- Fallecidos: 2.595
- Heridos: 12.400
La presidenta encargada también agradeció la ayuda internacional enviada por 147 países, así como el apoyo de artistas y organizaciones que han contribuido con insumos y donaciones.
Un país en emergencia y una líder bajo presión
El anuncio sobre su estado de salud llega en un momento de máxima tensión para Venezuela, que enfrenta una crisis humanitaria, daños masivos en infraestructura y miles de familias desplazadas.
Aun así, Rodríguez insistió en que seguirá liderando la reconstrucción y las gestiones diplomáticas con organismos internacionales, incluidos Estados Unidos y el Fondo Monetario Internacional.
