miércoles, julio 22

La República Democrática del Congo (RDC) se acerca al umbral de los 1.000 fallecidos por el brote de ébola declarado el pasado 15 de mayo, una emergencia sanitaria que continúa presionando al sistema de salud y mantiene en alerta a la región. Según el último boletín del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), el país acumula 999 muertes y 2.473 casos confirmados, cifras que reflejan la agresividad del virus y la complejidad del control epidemiológico.

Una epidemia que avanza con fuerza en cinco provincias

El brote se concentra principalmente en Ituri, que registra el 89 % de los casos y la mayoría de los fallecimientos. Sin embargo, la expansión también alcanza a Kivu del Norte, Kivu del Sur, Haut-Uele y Tshopo, donde se mantiene la transmisión activa.

Las autoridades sanitarias reportan que 737 pacientes permanecen en aislamiento u hospitalización, mientras 482 personas han logrado recuperarse. El rastreo de contactos alcanza un 82 %, aunque el INSP advierte que aún existen brechas que dificultan contener la propagación.

Estabilización geográfica, pero transmisión persistente

Aunque en las últimas 24 horas no se han detectado nuevos contagios en zonas sanitarias adicionales, los expertos señalan que esta aparente estabilización debe interpretarse con cautela debido a retrasos en la notificación y consolidación de datos. El virus continúa circulando con intensidad en las áreas afectadas.

Uganda, país vecino, ha dado de alta a su último paciente y mantiene 20 casos confirmados, la mayoría importados desde la RDC.

La cepa Bundibugyo complica la respuesta sanitaria

El brote está causado por la cepa Bundibugyo, una variante del virus del ébola para la que no existe vacuna ni tratamiento aprobado. La Organización Mundial de la Salud (OMS) mantiene la emergencia internacional y advierte que el brote “se ha expandido más rápido que cualquier anterior”, lo que obliga a reforzar la respuesta en terreno.

Ensayos clínicos en curso evalúan posibles terapias y una vacuna experimental, aunque los resultados aún son preliminares.

Un brote que ya es histórico

Con más de 2.473 casos confirmados y una letalidad del 40,4 %, esta epidemia se posiciona como una de las más graves registradas en la RDC, país que ha enfrentado más de una docena de brotes desde 1976.

La OMS considera “alto” el riesgo de expansión en África subsahariana, aunque “bajo” a escala global.

La República Democrática del Congo se encuentra en una fase crítica del brote de ébola, con 999 muertes y una transmisión que sigue activa en cinco provincias. Aunque algunos indicadores muestran señales de estabilización, la falta de una vacuna y las dificultades en el rastreo de contactos mantienen el riesgo elevado. Las autoridades locales y organismos internacionales intensifican esfuerzos, pero el desafío continúa siendo enorme.

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