El mayor general Eduardo Alberto Guzmán Peralta se despidió este martes de la Policía Nacional, marcando el cierre de una etapa en la que, según afirmó, defendió la institución con “integridad, disciplina y compromiso”. Su salida ocurre en medio del proceso de transición hacia nuevas autoridades policiales y ajustes internos impulsados por el Gobierno.
Un mensaje cargado de firmeza y agradecimiento
Durante su despedida, Guzmán Peralta expresó que la integridad debe ser el eje de todo servidor público:
“La integridad no es un discurso, es una forma de servir”.
El oficial agradeció a los agentes que lo acompañaron en su gestión y destacó que la institución necesita seguir fortaleciendo la ética, la transparencia y el respeto a la ciudadanía.
Reconoce desafíos y avances durante su gestión
Guzmán Peralta señaló que su período estuvo marcado por retos importantes, entre ellos:
- La lucha contra la criminalidad organizada.
- La implementación de nuevos protocolos operativos.
- La modernización de áreas estratégicas dentro de la Policía.
Afirmó que, pese a las dificultades, se lograron avances en capacitación, tecnología y coordinación interinstitucional.
Transición en marcha dentro de la institución
La salida del mayor general se produce en un momento de revisión estructural dentro de la Policía Nacional, donde se evalúan cambios en mandos, estrategias y programas de seguridad. Fuentes oficiales indican que el proceso de transición busca reforzar la confianza pública y mejorar la respuesta operativa en todo el país.
Un llamado a los agentes: disciplina y servicio
En su mensaje final, Guzmán Peralta exhortó a los miembros de la institución a mantener la disciplina y recordar que el servicio policial es una responsabilidad que exige honestidad y vocación. “Servir con integridad es lo que define a un verdadero policía”, reiteró.
