Puerto Príncipe, Haití — 27 de agosto de 2026. Las críticas contra las fuerzas de seguridad haitianas se multiplicaron este miércoles tras la masacre perpetrada por bandas armadas en Kenscoff, al sur de Puerto Príncipe, donde al menos 47 personas murieron, decenas fueron secuestradas y cientos resultaron desplazadas, según datos confirmados por Naciones Unidas.
Una reunión de emergencia ante el colapso de la seguridad
El Gobierno convocó una reunión “estratégica” para restablecer el orden, encabezada por el ministro de Justicia, Patrick Pélissier, junto al director de la Policía Nacional de Haití (PNH), Vladimir Paraison, y altos mandos de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF). La sesión buscó coordinar acciones inmediatas ante el ataque, considerado uno de los más graves del año.
Críticas por la ausencia de vehículos blindados durante el ataque
Las denuncias más fuertes provienen de organizaciones de derechos humanos. Pierre Espérance, director de la Red Nacional de Defensa de los Derechos Humanos (Rnddh), reveló que ningún vehículo blindado de las fuerzas del orden estaba presente en Kenscoff cuando ocurrió el ataque. El único blindado disponible había sido retirado una semana antes, pese a que las bandas habían lanzado amenazas públicas contra la comunidad.
Espérance afirmó que los blindados asignados a la zona estaban siendo utilizados para la seguridad personal de funcionarios del Gobierno, lo que dejó a la población completamente expuesta.
Residentes exigen la dimisión del jefe policial local
La indignación ciudadana creció tras conocerse que la masacre ocurrió a pocos minutos de la comisaría local, sin que los agentes pudieran proteger a los residentes. Vecinos exigieron la renuncia del jefe de policía de Kenscoff, alegando negligencia y falta de respuesta ante los repetidos ataques de las pandillas.
Una comunidad golpeada por ataques constantes
Kenscoff, ubicada en una zona estratégica que conecta rutas hacia la capital, ha sufrido más de una docena de ataques desde 2025, lo que ha obligado a miles de personas a huir de sus hogares. En esta ocasión, varias casas fueron incendiadas y familias completas quedaron atrapadas entre los disparos.
ONGs y organismos internacionales exigen protección inmediata
Amnistía Internacional condenó la masacre y pidió medidas urgentes para proteger a la población frente a la escalada de violencia de las bandas armadas. La organización recordó que la falta de políticas efectivas de seguridad está dejando a comunidades enteras en situación de extrema vulnerabilidad.
Un país atrapado en una crisis de violencia sin precedentes
Según datos de la ONU, la violencia en Haití dejó 2,310 muertos y 1,106 heridos en los primeros cinco meses del año, además de 99 secuestros y cientos de casos de violencia sexual y trata de personas. Las bandas criminales continúan expandiendo su control territorial, superando en armamento y capacidad operativa a las fuerzas estatales.
