Un día después de la masacre que dejó 47 muertos y más de 50 secuestrados en Kenscoff, cerca de Puerto Príncipe, un jefe de banda haitiano difundió un video en redes sociales donde amenaza con matar a todos los rehenes si las autoridades o la misión internacional atacan a sus hombres. La advertencia llega en medio de una de las peores oleadas de violencia en el país caribeño.
Un ataque que estremeció a Kenscoff
El asalto ocurrió el domingo por la noche, cuando hombres armados irrumpieron en esta comunidad montañosa y asesinaron a decenas de residentes, incendiaron viviendas y secuestraron a familias enteras. La ONU confirmó que 22 de las víctimas fueron ejecutadas dentro de un recinto religioso donde buscaban refugio.
Vecinos relataron escenas de terror. Marc Paul, residente de 42 años, dijo que tuvo que “correr sobre cuerpos” para escapar y que varios miembros de su familia fueron secuestrados, incluida su sobrina de 16 años, quien fue violada y logró huir.
La amenaza del jefe de banda: “Los mataré a todos”
En un video publicado en redes sociales, el líder del grupo armado —identificado como Izo 2, aliado del poderoso jefe criminal Johnson André, conocido como Izo— lanzó una advertencia directa al director de la Policía Nacional de Haití, Vladimir Paraison:
“Paraison, si alguno de nuestros soldados resulta herido, mataré a todos los rehenes.”
La amenaza coloca a las autoridades en una situación crítica: si intervienen, arriesgan la vida de los secuestrados; si no actúan, los grupos criminales consolidan su control territorial.
Indignación y reclamos contra el Gobierno
El ataque desató protestas y reclamos de los residentes, quienes acusan a la Policía de no proteger la comunidad, pese a que la estación local está a pocos minutos del lugar de la masacre. El alcalde de Kenscoff, Jean Massillon, denunció que los atacantes “sembraron el caos”, quemaron casas y asesinaron a familias enteras.
El Gobierno haitiano calificó el hecho como un “ataque atroz” y prometió reforzar la seguridad, asegurando que “Kenscoff no será abandonado”.
Una crisis que sigue empeorando
La violencia de las pandillas en Haití ha alcanzado niveles sin precedentes. Expertos señalan que los grupos criminales buscan forzar a la Policía y a la misión internacional a dispersar sus recursos, debilitando aún más la capacidad del Estado para responder.
El ataque en Kenscoff es considerado uno de los peores secuestros masivos en años, y ocurre mientras el país intenta organizar sus primeras elecciones generales en más de una década.
