Por primera vez, el software y el código fuente del sistema serán propiedad del Estado, asegurando control total de la información. Las nuevas licencias serán más seguras y duraderas, fabricadas en policarbonato, con tecnología avanzada contra falsificaciones, y se introducirá gradualmente la licencia digital.
Además, el sistema incluirá evaluaciones médicas obligatorias, la activación del sistema de puntos de la Ley 63-17 y la digitalización de multas mediante códigos QR.
El proceso contó con acompañamiento y veeduría de diversas instituciones nacionales e internacionales, universidades y expertos, lo que garantizó transparencia
